Skip to content
I love Spanish

18 estrategias para mejorar las habilidades lingüísticas

Last Updated on January 10, 2024 by Viviana

Las siguientes estrategias para mejorar las habilidades lingüísticas y gestionar los desafíos lingüísticos. Esta lista no es de ninguna manera exhaustiva, sino que pretende ser un punto de partida. Puedes practicar con personas de diferentes países aquí

Si buscas un curso de español aquí

  1. Quita el misterio.

La primera estrategia, y quizás la más importante, es enseñar a los estudiantes sobre los componentes del lenguaje, los desafíos comunes del lenguaje y las estrategias lingüísticas, y ayudarlos a comprender sus propias fortalezas y desafíos del lenguaje. A este proceso a veces se le llama desmitificación: quitar el misterio.

  1. Simplifique las direcciones.

Los estudiantes con dificultades en el lenguaje receptivo pueden necesitar instrucciones divididas en su forma más simple. También pueden beneficiarse de una ilustración tipo cómic de los pasos a seguir para completar una tarea.

  1. Entregue copias escritas de instrucciones y ejemplos.

Los estudiantes con dificultades en el lenguaje receptivo pueden necesitar que se les den instrucciones a un ritmo relativamente lento. Es posible que necesiten que se les repitan las instrucciones. La mayoría de las veces se benefician al tener una copia escrita de las instrucciones que se dan de forma oral. También son útiles los ejemplos de lo que hay que hacer.

  1. Proporcione descansos frecuentes.

Los estudiantes que tienen dificultades con el lenguaje receptivo pueden consumir mucha energía escuchando y, por lo tanto, cansarse fácilmente. En consecuencia, pueden resultar útiles tiempos de trabajo cortos y muy estructurados con descansos frecuentes o períodos de tranquilidad.

  1. Dé tiempo adicional.

Es probable que los estudiantes con dificultades en el lenguaje receptivo y expresivo tengan una velocidad de procesamiento más lenta y se les debe permitir tiempo adicional para el trabajo escrito y las pruebas.

  1. Siéntate cerca.

Es posible que un estudiante desee sentarse cerca del maestro para poder observar la expresión facial del maestro cuando habla. Esto también puede ayudar a disminuir la interferencia de otras distracciones auditivas.

  1. Permitir la participación voluntaria.

Los estudiantes con dificultades en el procesamiento del lenguaje no deben quedar en aprietos al exigirles que respondan preguntas durante las discusiones en clase, especialmente sin haber sido advertidos. Más bien, su participación debería ser voluntaria.

  1. Enseñar a resumir y parafrasear.

La comprensión lectora a menudo mejora al resumir y parafrasear. Esto ayuda a los estudiantes a identificar la idea principal y los detalles de apoyo. Puede resultar útil proporcionar palabras clave como quién, qué, cuándo, dónde y por qué para orientar la atención hacia los detalles apropiados.

  1. Enseñar un procedimiento de puesta en escena.

La mayoría de los estudiantes encuentran beneficioso un procedimiento de puesta en escena al escribir párrafos, ensayos, poemas, informes y trabajos de investigación. Primero deben generar ideas y luego deben organizarlas. A continuación, deben prestar atención a las reglas ortográficas y gramaticales. También pueden enumerar los errores que ocurren con más frecuencia en un cuaderno y consultar esta lista cuando se autocorrijan.

  1. Fomentar una inversión renovada de energía en los estudiantes mayores.

Los estudiantes mayores que han experimentado fracasos en la lectura desde una edad temprana deben convencerse de que valdrá la pena una nueva inversión de energía. Según Louisa Moats, experta en el campo de la lectura, los estudiantes mayores que son muy malos lectores deben fortalecer sus habilidades fonológicas porque la incapacidad para identificar los sonidos del habla erosiona la ortografía, el reconocimiento de palabras y el desarrollo del vocabulario. La conciencia fonológica, la ortografía, la decodificación, la gramática y otras habilidades lingüísticas se pueden enseñar como un curso de lingüística en el que los instructores utilizan terminología más adulta, como la eliminación de fonemas y la estructura morfémica. Los ejercicios fonémicos pueden incluir juegos como invertir una palabra (decir enseñar; luego decirla con los sonidos al revés: hacer trampa).

  1. Otorgar exenciones de idiomas extranjeros

Los estudiantes que han experimentado problemas con su lengua materna tienen más probabilidades de tener dificultades con una lengua extranjera. Es posible que sea necesario eximir a estos estudiantes de los requisitos de idiomas extranjeros.

  1. Utilice la lectura con eco para desarrollar la fluidez.

Para el desarrollo de la fluidez, es útil que un estudiante de los grados inferiores lea en eco y también lea simultáneamente con un adulto. El adulto y el estudiante también pueden turnarse para leer oraciones o párrafos alternos. Además, el adulto puede modelar una oración y luego hacer que el estudiante lea esa misma oración.

  1. Amplifique la entrada auditiva.

Se pueden utilizar técnicas multisensoriales para aumentar las habilidades fonéticas y memorizar palabras reconocibles a la vista. Por ejemplo, un estudiante puede pronunciar una palabra o escribir palabras reconocibles a la vista en una e seca.

  1. Ver, decir, oír y tocar.

Las estrategias multisensoriales son útiles para aprender los nombres de las letras. Los ejemplos incluyen: 1) esparcir crema de afeitar sobre una mesa y hacer que el niño escriba letras en la crema de afeitar mientras dice el nombre de la letra en voz alta; y 2) recortar letras de papel de lija y hacer que el niño “trace” la letra del papel de lija con el dedo mientras dice el nombre de la letra.

  1. Una imagen vale más que mil palabras.

La expresión “Una imagen vale más que mil palabras” puede resultar especialmente importante para la persona visual que tiene dificultades para expresarse verbalmente. Por ejemplo, un estudiante puede hacer diagramas, cuadros o dibujos para ayudarle a recordar lo que ha leído. Si es bueno en el arte, el estudiante puede dibujar o pintar cuadros para explicar sus ideas.

  1. Enseñe lectura activa.

Para ayudar con la comprensión, puede resultar útil subrayar palabras y frases clave con un lápiz o resaltador y parafrasearlas en los márgenes, haciendo así la lectura más activa. Si al estudiante no se le permite escribir en el libro, puede escribir las palabras o ideas principales en notas Post-It.

  1. Guíe a los estudiantes a leer entre líneas.

Cuando se enseña por primera vez a los estudiantes a inferir mientras leen, el profesor primero debe guiar el pensamiento mediante una actividad para toda la clase. Después de que toda la clase haya identificado una inferencia lógica, el maestro debe facilitar el examen del proceso mediante el cual llegaron a esa inferencia. Las preguntas capciosas pueden ser: “¿Qué nos dice el autor? ¿Cómo sabemos que el autor quiso decir esto?” Recuerde a los estudiantes que los autores brindan pistas (insinúan) para que los lectores puedan inferir.

  1. Proporcionar evaluación e intervención individual.

Muchos estudiantes con dificultades lingüísticas se benefician de la evaluación individual y la recuperación por parte de profesionales altamente calificados. Es fundamental utilizar herramientas de evaluación diseñadas para identificar déficits de habilidades específicas y proporcionar remediación/intervención individual o en grupos pequeños utilizando estrategias y métodos explícitos basados en evidencia que aborden directamente las necesidades individuales de cada estudiante.

Leer más